La Casa Blanca difundió este 5 de mayo de 2026 una imagen generada mediante inteligencia artificial para satirizar a los líderes demócratas del Congreso, Hakeem Jeffries y Chuck Schumer. La pieza digital muestra a los legisladores portando sombreros jaranos junto a un cartel con la leyenda “amo a los migrantes ilegales”, en el marco de la conmemoración de la Batalla de Puebla.
El contenido visual sitúa a ambos personajes en un escenario que simula un paso fronterizo entre Estados Unidos y México, consumiendo margaritas y totopos. Esta publicación se suma a una serie de al menos tres incidentes previos donde la administración de Donald Trump utiliza herramientas de IA para la creación de propaganda política dirigida contra la oposición legislativa.
Técnicamente, el uso de contenidos sintéticos por parte del Gobierno Federal estadounidense ha escalado desde septiembre de 2025. En dicha fecha, se documentó un video manipulado de Jeffries con rasgos alterados, seguido de un audio de IA que imitaba la voz de Schumer durante las negociaciones por el cierre del gobierno.
La respuesta del senador Chuck Schumer no se hizo esperar, utilizando la misma tecnología para publicar una contraimagen de Donald Trump junto a Jeffrey Epstein. Este intercambio digital marca un precedente en el uso de deepfakes y contenido generado por computadora como canales oficiales de comunicación institucional.
La efeméride del 5 de mayo, que celebra la victoria mexicana de 1862, es utilizada habitualmente en EE.UU. para resaltar la herencia bicultural. Sin embargo, analistas en comunicación digital señalan que el uso de estereotipos como el cactus y el mantel de colores busca polarizar la base electoral en torno al tema migratorio.
Actualmente, el Departamento de Estado no ha emitido regulaciones restrictivas sobre el uso de IA en cuentas gubernamentales, lo que permite este tipo de publicaciones sin filtros de veracidad. La imagen original de la Casa Blanca alcanzó millones de visualizaciones en sus primeras dos horas de exposición.
Este hecho ocurre mientras el Congreso mantiene bloqueadas diversas partidas presupuestarias para la seguridad fronteriza. El uso de herramientas de IA por parte del Ejecutivo subraya la transición hacia una comunicación política basada en la post-verdad y la manipulación de la imagen pública de funcionarios extranjeros y domésticos.