Y nos faltan 4 años y medio…
A año y medio de iniciado el gobierno de Claudia Sheinbaum, la expectativa de una transición tersa hacia un nuevo liderazgo comienza a desdibujarse. No por falta de control político, sino por una evidente pérdida de energía en el ejercicio del poder. Sus conferencias de prensa, que buscaban consolidarse como instrumento de comunicación directa, hoy lucen rígidas, con menor fluidez y sin la contundencia que exige el momento.