La franquicia cinematográfica Rápido y Furioso expandirá su propiedad intelectual al formato televisivo mediante una orden de desarrollo oficial para la plataforma Peacock, propiedad de NBCUniversal. El anuncio fue realizado este 11 de mayo de 2026 por el actor y productor Vin Diesel durante una presentación corporativa en la ciudad de Nueva York, confirmando un cambio de estrategia para la marca de acción.
De acuerdo con los datos presentados, el proyecto no se limita a una sola producción; Vin Diesel aseguró que existen planes para estrenar un total de cuatro series vinculadas al universo narrativo de la saga. Actualmente, el primer proyecto se encuentra en fase activa de desarrollo bajo el sello de Peacock, mientras que las tres restantes son gestionadas por Universal Television en diversas etapas de preproducción.
La estructura técnica de la serie principal cuenta con Mike Daniels, conocido por su trabajo en Sons of Anarchy, y Wolfe Coleman, veterano de Shades of Blue, como showrunners y productores ejecutivos. Ambos creativos han finalizado el guion del episodio piloto, el cual servirá como base para establecer el tono de la transición de la pantalla grande al streaming.
Vin Diesel ejercerá la función de productor ejecutivo a través de su compañía One Race, trabajando en conjunto con Sam Vincent. Esta alianza busca garantizar la continuidad estética y temática que ha generado ingresos superiores a los 7 mil millones de dólares en taquilla global a lo largo de las once películas de la saga principal.
Aunque los detalles de la trama se mantienen bajo reserva, la industria anticipa un enfoque en la expansión de personajes secundarios, similar al modelo de franquicias como Marvel o Star Wars. Este movimiento sigue al éxito relativo de la serie animada Fast & Furious Spy Racers, la cual emitió seis temporadas en la plataforma Netflix entre los años 2019 y 2021.
La hoja de ruta de la franquicia sitúa este lanzamiento televisivo como un puente estratégico hacia el estreno cinematográfico de Fast Forever, programado para el año 2028. La diversificación hacia el formato episódico responde a la necesidad de NBCUniversal de fortalecer el catálogo de Peacock frente a competidores directos en el mercado de Estados Unidos y el extranjero.
El impacto financiero de esta expansión se verá reflejado en la capitalización de derechos de transmisión y licencias de marca. Con once largometrajes en su historial, la transición a la televisión representa el paso más ambicioso de la saga fuera de las salas de cine convencionales, consolidando el control creativo de Diesel sobre el futuro de la narrativa automovilística.