Parque elevado en San Antonio Abad registra incidente; estructura metálica daña automóvil en CDMX

La construcción del parque elevado sobre Calzada de San Antonio Abad volvió a encender cuestionamientos sobre la seguridad de las obras públicas en la Ciudad de México, luego de que una estructura metálica se deslizara dentro del área de construcción y ocasionara daños materiales a un vehículo particular que circulaba por la zona, sin que se reportaran personas lesionadas.
La Secretaría de Obras y Servicios de la Ciudad de México informó que el incidente ocurrió a la altura de Chabacano, donde actualmente se desarrollan trabajos del proyecto de parque elevado impulsado por el Gobierno capitalino. De acuerdo con la dependencia, la estructura metálica se encontraba en piso y dentro del perímetro delimitado de la obra al momento del deslizamiento.
En un comunicado oficial publicado el 16 de mayo, la SOBSE aseguró que el percance únicamente provocó afectaciones menores en un automóvil particular y destacó que la empresa responsable de la construcción atendió de inmediato la situación, además de comprometerse con la reparación integral de los daños ocasionados.
La dependencia capitalina sostuvo que durante el incidente no se realizaban maniobras de montaje ni traslado de estructuras pesadas, ya que dichos trabajos se ejecutan exclusivamente durante la noche, una vez que el Sistema de Transporte Colectivo Metro concluye operaciones y se realiza el corte de energía eléctrica para garantizar condiciones de seguridad.
Según la explicación oficial, las maniobras de instalación comienzan alrededor de las 22:45 horas y se desarrollan con cierres viales programados sobre la Calzada de San Antonio Abad para evitar riesgos a automovilistas y peatones. Asimismo, la SOBSE afirmó que la obra cuenta con protocolos permanentes de supervisión técnica y protección civil.
La Secretaría también señaló que, como parte de las medidas preventivas implementadas durante el día, se colocan dovelas y estructuras de protección para resguardar el entorno urbano y delimitar la zona de obra. A esto se suma la presencia de señalización y bandereros encargados de agilizar el tránsito vehicular y orientar a peatones en los cruces cercanos.
Pese a la postura oficial, el incidente ocurre en medio de una creciente atención ciudadana sobre la seguridad de los megaproyectos urbanos en la capital, particularmente aquellos que se desarrollan sobre vialidades de alta circulación y en zonas conectadas con infraestructura estratégica como el Metro. Aunque las autoridades descartaron riesgos mayores, el hecho volvió a poner sobre la mesa la necesidad de reforzar la supervisión preventiva y transparentar las condiciones técnicas de las obras en ejecución.
La Secretaría de Obras y Servicios de la Ciudad de México reiteró finalmente su compromiso de continuar con la construcción de infraestructura pública “de forma segura, eficiente y con estricto apego a los estándares de protección civil”, al tiempo que aseguró que mantendrá el monitoreo constante de las maniobras relacionadas con el parque elevado de San Antonio Abad.
