Autoridades federales y estatales convergen en Jerez para blindar sierra de Zacatecas

Una coalición inusual de fuerzas armadas, agencias de inteligencia federales, autoridades civiles y líderes campesinos se congregó este lunes en la sierra de Jerez, Zacatecas, para consolidar una base de operaciones conjuntas. La firma del acuerdo para edificar el Destacamento Regional de Seguridad (Deres) en Palmas Altas materializa la estrategia de la Mesa de Construcción de Paz mediante el despliegue de fuerza en territorios previamente vulnerados.
El evento expuso la musculatura del aparato de seguridad del Estado mexicano. El gobernador David Monreal Ávila encabezó la articulación de este frente, secundado por César Gustavo Ramos Lozano en representación de la Guardia Nacional, y Armando Toscano Yáñez, comandante interino de la Decimoprimera Zona Militar. La presencia del Ejército subraya la importancia táctica de la sierra zacatecana en la contención de estructuras criminales de alto impacto.
La legitimidad territorial para el establecimiento de la tropa fue otorgada directamente por el poder comunal. Santos Godoy Álvarez, presidente del ejido Palmas Altas, junto a su mesa directiva, signó la concesión legal que permite a las fuerzas castrenses y estatales echar raíces en su geografía. Francisco Enrique Pérez Compeán, de la Procuraduría Agraria federal, fungió como garante de la transacción de derechos ejidales.
El operativo legal y de inteligencia también desplegó a sus más altos mandos. Francisco Javier Esquivel Cruz, delegado de la Fiscalía General de la República (FGR), y Cristian Paul Camacho Osnaya, fiscal del Estado, atestiguaron la toma del territorio. A ellos se unió Juan Gabriel Sosa Pinto, jefe de estación del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), confirmando que la base operará con información de agencias de seguridad nacional.
Rodrigo Reyes Mugüerza, secretario General de Gobierno, y Arturo Medina Mayoral, titular de la Secretaría de Seguridad Pública estatal, fueron designados como los operadores civiles encargados de dar seguimiento a la construcción. La administración de Monreal insistió en que la formalización de este espacio no es una maniobra de relaciones públicas, sino una directriz para blindar de manera permanente a las familias que han retornado a la región.
El despliegue de seguridad estuvo acompañado por el aparato de desarrollo social del gobierno federal. Diana Laura González Ortiz, subdelegada de los Programas para el Bienestar en la región, formó parte de la comitiva, evidenciando la estrategia paralela del gobierno: copar el territorio tanto con personal armado como con la dispersión de recursos económicos directos a los pobladores.
La convergencia de estas múltiples esferas de poder en Palmas Altas envía una señal inequívoca sobre el manejo de la crisis de seguridad en Zacatecas. Al alinear a las secretarías estatales, al Ejército, a los fiscales y a los campesinos bajo un mismo convenio jurídico, el Estado intenta asegurar que la pacificación de la sierra no dependa de patrullajes esporádicos, sino de una fortaleza institucional inamovible.
